¡Por la autogestión de la clase trabajadora!
Equidad de género
El contexto económico-político y social esta marcado por una profunda desigualdad entre hombres y mujeres, que se traduce en bajos salarios, segregación ocupacional, hostigamiento sexual, triple jornada, servicios de baja calidad en los programas orientados a la salud, seguridad social y educación, implemento en familias jefaturadas por mujeres, violencia generalizada, estructura social excluyente, pobreza con rostro femenino y en general la invisibilidad del trabajo, aporte y participación de las mujeres en la vida económica,política y social.
En el FAT se entiende por enfoque de género: la construcción de la equidad en las relaciones entre hombres y mujeres, partiendo de que hay diferencias.
Si bien es una actividad que recorre todos los sectores, se cuenta con un espacio especifico al interior de la propia organización que promueve la equidad
género.
Esta organización es amplia de mujeres obreras, cooperativistas, amas de casa, campesinas, indígenas, profesionales y de organizaciones sindicales, civiles y sociales que desde distintos sectores y experiencias, asumen el proyecto del FAT para construir un mundo mas justo y solidario a través de la organización de las mujeres en unidad con la clase trabajadora y en alianzas nacionales, internacionales y multisectoriales.
Desde este espacio se busca producir cambios de fondo en el actual contexto, por lo que se promueve la reflexión y la formación tanto a los hombres como a las mujeres que militan en el FAT, intentando que las acciones por la construcción de la equidad de género impacten no sólo al trabajo sindical y organizativo, sino también al ámbito familiar de los militantes.
El trabajo de construcción de la equidad de género es parte explicita de la estrategia en conjunto del FAT.
Esta estrategia tiene como agenda:
- Equidad en el trabajo, en la organización, en la familia y en todos los ámbitos donde conviven y se relacionan hombres y mujeres.
- En las relaciones laborales. A trabajo igual, salario igual.
- Terminar con formas de discriminación de género como: examen de no gravidez o despidos por situaciones de embarazo.
- Igualdad de oportunidades de ingreso, promoción y prestaciones en todas las áreas de trabajo.
La mujer libre
Emma Goldman
El gran defecto de la emancipacion en la actualidad estriba en su inflexibilidad artificial y en su respetabilidad estrecha, que produce en el alma de la mujer un vacio que no deja beber de la fuente de la vida. En una ocasion señalé que parece existir una relacion mas profunda entre la madre y el ama de casa del viejo estilo, aun cuando este dedicada al cuidado de los pequeños y a procurar la felicidad de los que ama, y la verdadera mujer nueva, que entre esta y el termino medio de sus hermanas emancipadas.
Las discipulas de la emancipacion pura y simple pensaron de mi que era una hereje digna de la hoguera. Su ceguera no les dejo ver que mi comparacion entre lo viejo y lo nuevo era simplemente para demostrar que un gran numero de nuestras abuelas tenian mas sangre en las venas, mas humor e ingenio, y, por supuesto, mucha mas naturalidad, buen corazon y sencillez, que la mayoria de nuestras profesionales emancipadas, que llenan los colegios, aulas universitarias y oficinas. Con esto no quiero decir que haya que volver al pasado, ni que condene a la mujer a sus antiguos dominios de la cocina y los hijos.
La salvacion esta en el avance hacia un futuro mas brillante y mas claro. Necesitamos desprendernos sin trabas de las viejas tradiciones y costumbres, y el movimiento en pro de la emancipacion de la mujer no ha dado hasta ahora mas que el primer paso en esa direccion. Hay que esperar que se consolide y realice nuevos avances. El derecho al voto y la igualdad de derechos civiles son reivindicaciones justas, pero la verdadera emancipacion no comienza ni en las urnas ni en los tribunales, sino en el alma de la mujer.
La historia nos cuenta que toda clase oprimida obtuvo la verdadera libertad de sus señores por sus propios esfuerzos. Es preciso que la mujer aprenda esa leccion, que se de cuenta que la libertad llegara donde llegue su capacidad de alcanzarla. Por consiguiente, es mucho mas importante que empiece con su regeneracion interior, que abandone el lastre de los prejuicios, de las tradiciones y de las costumbres.
La exigencia de derechos iguales en todos los aspectos de la vida profesional es muy justa, pero, despues de todo, el derecho mas importante es el derecho a amar y ser amada. Por supuesto, si la emancipacion parcial ha de convertirse en una emancipacion completa y autentica de la mujer, debera acabar con la ridicula pretension de que ser amada, convertirse en novia y madre, es sinonimo de esclava o subordinada. Tendra que terminar con el estupido concepto del dualismo de los sexos, o de que el hombre y la mujer representan dos mundos antagonicos.
La mezquindad separa y la libertad une. Seamos grandes y desprendidas y no olvidemos los asuntos vitales, agobiadas por las pequeñeces. Una idea verdaderamente justa de la relacion entre los sexos no admitira los conceptos de conquistador y conquistada; lo unico importante es darse a si mismo sin limites para encontrarse mas rico, mas profundo y mejor.
Solamente eso puede llenar el vacio y transformar la tragedia de la mujer emancipada en una alegria sin limites.
// Tomado de la antologia de Irving Horowitz LOS ANARQUISTAS (Vol. 1) // (CORREO A, # 13, p. 19; junio 1990)
